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Devoluciones Amazon

Devolver un pedido en Amazon es un trámite de cinco minutos siempre que el producto lo venda y lo envíe Amazon. En cuanto hay un vendedor externo por medio, el proceso cambia, los plazos cambian y quien responde cambia. Esa distinción es lo único que hay que entender de verdad.

Los dos plazos, que no son el mismo

Circula la idea de que Amazon “da 30 días”. Es cierto, pero conviene saber de dónde sale cada número, porque solo uno de los dos es exigible.

14 días naturales: el derecho de desistimiento. Es la ley europea de contratos a distancia, y se aplica a cualquier tienda online que venda a un consumidor en la Unión Europea. Cuentan desde que recibes el producto, no desde que lo compras. No hay que dar ningún motivo, y no admite penalización por ejercerlo. Si una tienda te dice que no acepta devoluciones por cambio de opinión, está incumpliendo.

30 días: la política de Amazon. Es una ampliación voluntaria sobre ese mínimo legal, y la tienda la aplica a la mayoría de su catálogo porque le sale rentable en confianza. En campaña de Navidad la amplía todavía más: los pedidos de noviembre y diciembre suelen poder devolverse hasta finales de enero. Al ser política comercial y no derecho, Amazon puede modificarla, y de hecho la ajusta por categorías.

La consecuencia práctica: dentro de los primeros 14 días estás protegido por ley y no hay discusión posible. Entre el día 15 y el 30 dependes de la política de la tienda, que casi siempre cumple, pero ya no tienes un derecho detrás.

Un matiz que se pasa por alto: el plazo es para comunicar la devolución, no para completarla. Una vez avisas dentro de plazo, tienes otros 14 días naturales para enviar el producto de vuelta. Que el paquete llegue el día 25 no invalida nada si la solicitud entró el día 12.

Devolución no es lo mismo que garantía

Son dos cosas distintas que la gente mezcla constantemente, y confundirlas hace perder reclamaciones.

La devolución es para cuando el producto está bien pero no lo quieres: talla equivocada, color distinto del que esperabas, cambio de opinión. Plazo corto, semanas.

La garantía legal es para cuando el producto está mal: falla, se rompe, no hace lo que dice la ficha. En España son tres años desde la entrega para productos comprados a partir de 2022, y no la cubre la tienda por amabilidad, la cubre por obligación. Un producto que se avería a los cuatro meses no es una devolución fuera de plazo, es una garantía en plazo, y hay que reclamarla como tal. Lo desarrollamos en la guía sobre qué puedes exigir en garantía.

El proceso, paso a paso

  1. Mis pedidos, y el pedido concreto. La opción es “Devolver o reemplazar artículos”. Si no aparece, el producto está fuera de plazo o pertenece a una categoría no retornable.
  2. El motivo importa más de lo que parece. No es un trámite: determina quién paga el envío de vuelta. Si eliges un motivo imputable a Amazon (llegó defectuoso, llegó otro artículo, la descripción no coincidía), la devolución es gratuita. Si eliges “ya no lo necesito” o “cambié de opinión” en un producto de vendedor externo, el coste del envío puede descontarse del reembolso.
  3. Reembolso, reemplazo o saldo. El reembolso vuelve al método de pago original. El saldo en cuenta es más rápido pero te ata a la tienda; salvo que ya tengas decidido qué comprar a continuación, no hay razón para elegirlo.
  4. El embalaje. No hace falta la caja original del envío, pero sí conviene conservar la del producto, sus accesorios y los manuales. En electrónica es donde más se aplican los reembolsos parciales.
  5. Etiqueta o código QR. Si no tienes impresora, Amazon genera un código que se muestra en el punto de entrega y allí imprimen. Es la opción por defecto en la mayoría de puntos de recogida.
  6. Guarda el resguardo. Es la única prueba de que el paquete salió. Sin él, una devolución perdida en tránsito es tu problema y no el de la tienda.

Qué no se puede devolver

Hay categorías excluidas del desistimiento por ley, no por decisión de Amazon, y reclamarlas no lleva a ninguna parte:

  • Productos personalizados o hechos a medida. Una camiseta con tu nombre impreso no tiene mercado de segunda mano para el vendedor.
  • Artículos sellados de higiene o salud una vez abierto el precinto. Ropa interior, auriculares intraurales, cosmética. Sin abrir sí se devuelven.
  • Contenido digital una vez iniciada la descarga o la reproducción.
  • Productos perecederos y los que se deterioran rápido.
  • Software, música o vídeo precintados con el precinto roto.

Fuera de esa lista, la regla general es que sí se puede.

Cuando la devolución se atasca

La mayoría de devoluciones se resuelven solas. Las que no, suelen encallar en uno de estos tres puntos.

El reembolso no aparece. Amazon lo emite normalmente en dos o tres días laborables desde que recibe el paquete, pero la fecha en la que el dinero se ve en el banco depende del banco, y con tarjeta puede tardar una semana más. Antes de reclamar, comprueba en el pedido si el reembolso figura como emitido: si lo está, el problema es bancario y reclamar a Amazon no lo acelera.

El vendedor externo no responde. Aquí es donde entra la garantía de la A a la Z. Se reclama desde el propio pedido, y Amazon resuelve a favor del comprador con bastante consistencia cuando el vendedor ha dejado de contestar. Es el motivo principal por el que, a igualdad de precio, compensa el producto vendido y enviado por Amazon frente al del marketplace.

El reembolso llega incompleto. Pide el desglose. Si el descuento corresponde al envío de vuelta y el motivo que elegiste era imputable a la tienda, es un error y se corrige. Si corresponde a disminución de valor, la tienda tiene que justificar en qué consiste.

Si nada de esto funciona y la compra estaba dentro de los 14 días legales, el siguiente paso es una hoja de reclamaciones y, en su caso, consumo. Dentro de ese plazo la posición legal del comprador es sólida, y las tiendas grandes lo saben.

Cómo devolver menos

Las devoluciones cuestan tiempo aunque sean gratis, y casi todas son evitables.

  • Mide antes de comprar ropa y calzado. La talla de un fabricante no es la de otro, y la tabla de medidas de la ficha es más fiable que la etiqueta. Comparar con una prenda que ya tienes puesta funciona mejor que fiarse del número.
  • Lee las reseñas con fotos de compradores. Son las más difíciles de falsificar y las que muestran el color real, que es la segunda causa de devolución después de la talla.
  • Comprueba quién vende. Aparece bajo el precio. “Vendido por Amazon” y “vendido por un tercero, gestionado por Amazon” no son lo mismo a efectos de reclamación.
  • Desconfía de la ficha demasiado buena. Cuando las especificaciones de un producto sin marca reconocible superan a las de marcas conocidas al triple de precio, el problema no es la ganga, es la ficha.
  • Compara precio antes, no después. Nuestro comparador de precios sirve para ver si la oferta lo es de verdad; una compra hecha por urgencia de oferta es la que más se acaba devolviendo.

Dos casos que despistan

Devolver un regalo. Si el pedido se marcó como regalo al comprarlo, quien lo recibe puede devolverlo sin que el comprador se entere, y el importe le vuelve como saldo de regalo en su propia cuenta, no como dinero a la tarjeta del que pagó. Si no se marcó como regalo, la única vía es que lo devuelva el comprador, y el reembolso irá a su método de pago. Es la razón de marcar la casilla aunque parezca un detalle.

Reembolsos sin devolución. En productos de poco valor, Amazon a veces reembolsa y dice que no hace falta enviar nada de vuelta, porque el coste logístico de recuperarlo supera lo que vale. No es un error ni un descuido del que haya que avisar: es una decisión de la tienda, queda registrada en el pedido y el producto es tuyo.

Dónde entregar el paquete

El punto de entrega cambia lo cómodo que resulta todo, y no todos aceptan lo mismo.

  • Punto de recogida y taquillas. Aceptan el código QR e imprimen la etiqueta allí. Las taquillas automáticas tienen límite de tamaño, así que un paquete grande no entra y hay que ir a un punto atendido.
  • Recogida a domicilio. Disponible en buena parte del catálogo y es lo más cómodo para productos voluminosos, pero la franja horaria la fija el transportista.
  • Oficina de correos o mensajería. Funciona siempre, y es la opción por defecto cuando ninguna de las anteriores aparece en el pedido.

En los tres casos, el paquete deja de ser tu responsabilidad cuando lo entregas y te dan el resguardo, no cuando Amazon lo recibe.

En resumen

Los 14 días son ley y los 30 son cortesía. Devolución y garantía son cosas distintas con plazos distintos. Y la diferencia real entre una devolución de cinco minutos y una reclamación de tres semanas casi siempre está decidida antes de comprar, en la línea pequeña que dice quién vende el producto.

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