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Anbernic RG351P vs Retroid Pocket 2+

La diferencia que decide esta comparativa no aparece en ninguna tabla de especificaciones destacada: la Anbernic RG351P no tiene WiFi. Ninguno. Si quieres pasar ROMs por red, sincronizar RetroAchievements o instalar algo sin sacar la tarjeta, necesitas un adaptador USB colgando de la consola. La Retroid Pocket 2+ lleva WiFi de doble banda y Bluetooth 5.0 de serie.

Con eso sobre la mesa: la RP2+ es la compra más sensata para la mayoría de gente, y la RG351P sigue teniendo sentido para quien quiere una consola de emulación pura, sin Android, sin menús y sin actualizaciones.

Las dos consolas

Anbernic RG351P

La RG351P es una variante comercial de la ODROID-GO Advance de Hardkernel. Monta un Rockchip RK3326 de cuatro núcleos Cortex-A35 a 1,5 GHz con 1 GB de RAM, y arranca Linux: no hay sistema operativo general, solo un frontend de emulación. La carcasa imita el formato de las portátiles de los noventa, con cruceta y dos sticks analógicos.

Es hardware de 2020 y no lo disimula, pero para lo que hace no le hace falta ser más rápido: 8 y 16 bits van perfectos y PS1 va a pleno rendimiento.

Retroid Pocket 2+

La RP2+ monta un Unisoc Tiger T310 con GPU Mali GE380, 2 GB de LPDDR4x y 32 GB de almacenamiento interno, y corre Android 9. Eso cambia la naturaleza del aparato: no es una consola de emulación, es un móvil sin radio con mandos, y la emulación es una app más. Añade salida micro-HDMI, que la RG351P no tiene.

Pantalla: 480x320 frente a 640x480

Las dos pantallas miden 3,5 pulgadas y las dos son IPS, y ahí acaba el parecido.

La RG351P es de 480x320, una relación 3:2. Es exactamente el doble de la resolución de una Game Boy Advance, así que los juegos de GBA se ven con un escalado entero perfecto, sin interpolación ni píxeles de distinto tamaño. Para GBA es la mejor pantalla de las dos.

La RP2+ es de 640x480 en 4:3, y ahí se invierte el argumento. SNES, Mega Drive, Nintendo 64 y PS1 son todos 4:3, y en la RP2+ llenan la pantalla tal cual. En la RG351P hay que elegir entre bandas negras a los lados o un escalado no entero que emborrona los bordes. Como la mayoría del catálogo que vas a jugar en una de estas es 4:3, la RP2+ gana el conjunto aunque pierda el caso concreto de GBA.

La RP2+ además es táctil. En emulación retro no sirve de nada, pero en Android es lo que hace usable el sistema, porque navegar menús con un stick es incómodo.

Conectividad: el punto que casi decide

La RG351P no tiene WiFi ni Bluetooth. Esto tiene consecuencias prácticas todos los días, no solo el día que la configuras:

  • Cada vez que quieras añadir juegos, sacas la microSD y la metes en el ordenador.
  • No hay RetroAchievements ni sincronización de partidas guardadas en la nube.
  • No puedes usar un mando inalámbrico para jugar en pantalla grande, y de todas formas tampoco hay salida de vídeo.
  • Las actualizaciones de firmware se hacen a mano.

Un dongle USB de 2,4 GHz lo resuelve a medias: funciona con ArkOS, pero ocupa el puerto, sobresale y hay que quitarlo para guardarla. Es un apaño, y en 2025 conviene llamarlo por su nombre.

La RP2+ tiene WiFi 2,4 y 5 GHz, Bluetooth 5.0 y micro-HDMI. Con eso puedes emparejar un mando, sacarla a la tele y usar Moonlight para hacer streaming del PC, que es la función que más gente acaba usando y que la RG351P no puede replicar de ninguna manera.

Potencia y hasta dónde llega cada una

Hasta PS1 las dos van bien y no merece la pena discutirlo. La diferencia aparece a partir de ahí.

La RG351P se planta en PS1. Dreamcast y PSP no son viables con el RK3326 y 1 GB de RAM, por mucho que algún vídeo enseñe un juego concreto arrancando. Nintendo 64 funciona a trompicones y depende del juego: los emuladores de N64 en hardware débil siguen siendo una lotería.

La RP2+ llega a Dreamcast y a buena parte del catálogo de PSP, y maneja N64 con más consistencia. No esperes GameCube ni PS2: el T310 no da para eso y cualquiera que te lo venda así te está engañando. También corre juegos de Android directamente, que para algunos es el argumento principal y para otros es ruido.

Software: lo simple frente a lo flexible

La RG351P se usa con ArkOS o 351ELEC en lugar del firmware de fábrica. Se graba la imagen en una microSD, se copian las ROMs y se enciende. A partir de ahí la consola hace una cosa y la hace bien: arranca en la lista de juegos en unos segundos y no te pide nada más.

La RP2+ es Android, con todo lo que eso implica. Configurar RetroArch o instalar emuladores sueltos como Flycast, PPSSPP y Dolphin da más control y más rendimiento por sistema, pero es una tarde de trabajo y hay que mantenerlo. También arranca más lento y de vez en cuando algo se cierra solo, que es el precio de correr un sistema operativo completo en un aparato de este precio.

Batería

La RG351P lleva 3500 mAh y se suele reportar en torno a seis o siete horas de juego real. La RP2+ lleva 4000 mAh, pero mueve una pantalla con el doble de píxeles y un sistema operativo completo por debajo, así que la ventaja de capacidad no se traduce en ventaja de autonomía. En uso normal la RG351P aguanta más.

No es un factor decisivo salvo que la uses en trayectos largos sin enchufe. Las dos cargan por USB-C y las dos aceptan una batería externa mientras juegas.

Construcción

La RG351P es plástico sólido con acabado mate y unos botones con recorrido corto que resultan agradables. Los sticks analógicos son pequeños y están colocados abajo, herencia directa del diseño de la ODROID-GO Advance, y para PS1 con juegos que usen los dos sticks es incómodo.

La RP2+ tiene una carcasa más ergonómica, con curvas en la parte trasera que se agradecen en sesiones largas, y los gatillos son mejores. La cruceta es peor que la de Anbernic, que es el reproche que aparece siempre en los análisis y que importa mucho si juegas sobre todo a plataformas de 16 bits.

Quién compra cada una

Compra la RG351P si quieres una consola que solo emule hasta PS1, te molesta configurar cosas, juegas mucho a GBA y no te importa mover las ROMs a mano. Es más barata, más simple y dura más.

Compra la Retroid Pocket 2+ si quieres Dreamcast o PSP, si vas a usar streaming desde el PC, si quieres sacarla a la tele por HDMI, o si sencillamente no estás dispuesto a vivir sin WiFi en un aparato de 2025. Cuesta algo más y hay que dedicarle un rato inicial, pero hace bastantes más cosas.

Si dudas, es la RP2+. La RG351P es una recomendación para un perfil concreto que sabe lo que quiere; la RP2+ es la que no te vas a arrepentir de haber comprado.

Para más análisis de hardware retro, aquí está nuestra review de la Nintendo DS Lite como consola retro.

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