5 minuto(s) de lectura

Calcetines Coolmax: qué es y cuándo elegirlo

Coolmax no es un material aparte. Es una marca comercial de una familia de tejidos de poliéster, hoy propiedad de The Lycra Company, la empresa que antes fue la división textil de DuPont y después Invista.

Saberlo cambia la forma de comprar. No estás eligiendo entre poliéster y Coolmax, estás eligiendo entre un poliéster corriente y un poliéster con la fibra trabajada de una manera concreta.

Cómo funciona, sin misterio

El truco está en la forma de la fibra. En lugar de una sección redonda, la fibra Coolmax tiene una sección irregular que aumenta la superficie en torno a un veinte por ciento respecto a una fibra redonda. Más superficie significa más capilaridad, y la capilaridad es lo que arrastra el sudor desde la piel hasta la cara exterior del tejido, donde se evapora.

A eso se suma que el poliéster es moderadamente hidrófobo: absorbe muy poca agua, y por eso se seca bastante antes que una fibra absorbente como el algodón.

No hay nada más. Es ingeniería de sección de fibra, y funciona, pero conviene llamarlo por su nombre en lugar de tratarlo como una tecnología misteriosa.

Por qué esto evita ampollas

La ampolla no la causa el sudor, la causa la fricción, y la piel húmeda se roza mucho más fácilmente que la piel seca. Un calcetín que mantiene el pie seco reduce la fricción de forma indirecta, y ese es todo el argumento a favor de un calcetín técnico frente a uno de algodón.

El algodón hace lo contrario: absorbe, se satura, gana peso y tarda en secar. En una caminata larga eso es un pie mojado durante horas dentro de una bota.

Por ese mismo motivo, quien ampolla con facilidad en distancias largas recurre a veces a dos capas: un calcetín fino por dentro y otro por encima, de manera que las dos telas se rozan entre ellas en lugar de rozar la piel. Es un recurso para pies problemáticos, no algo que necesite todo el mundo.

La contrapartida del poliéster es el olor. Retiene bastante más que las fibras naturales, así que conviene lavarlos pronto y no dejarlos apelmazados en la mochila hasta el día siguiente.

El dato que no aparece en ninguna ficha

El poliéster es inflamable y funde alrededor de los 255 grados. Una prenda de poliéster expuesta a calor intenso puede fundirse y quedar pegada a la piel, y por eso su uso está restringido en contextos como la extinción de incendios o el combate en primera línea.

Para quien compra unos calcetines esto no es un motivo para descartarlos, pero sí una cosa que merece la pena saber en dos situaciones concretas: alrededor de una hoguera o de un hornillo de camping, y en casa a la hora de plancharlos o meterlos en la secadora. El calor es el enemigo del tejido, no el uso.

Coolmax o merino

Son las dos opciones reales, y no gana siempre la misma.

La lana merino regula la temperatura de forma natural, aguanta varios días sin coger olor gracias a sus propiedades antibacterianas y resulta más agradable cuando las condiciones cambian a lo largo del día. A cambio seca más despacio, es más delicada en el lavado y se desgasta antes.

El Coolmax seca más rápido, aguanta mejor el uso intensivo y cuesta menos, pero huele antes.

La regla práctica: calor y alta intensidad, Coolmax. Montaña, condiciones variables o varios días sin lavadora, merino. Si quieres el detalle de cómo se comporta el merino en un calcetín concreto, está en el análisis de los Endura BaaBaa.

Mira el porcentaje, no el logotipo

Es la consecuencia práctica de que Coolmax sea una marca y no un material.

En la etiqueta de composición, Coolmax puede ser el tejido entero o una parte pequeña de una mezcla con algodón, con elastano o con otro poliéster más barato. Dos calcetines que exhiben el mismo logotipo pueden comportarse de forma muy distinta según ese porcentaje, y esa cifra sí aparece en la ficha.

Lo demás lo decide la actividad, no la marca del hilo: la altura del calcetín, la amortiguación en talón y punta, y sobre todo la talla. Un calcetín que baila dentro de la zapatilla genera exactamente la fricción que se supone que evita, por muy bueno que sea el tejido.

Cuidados

En frío y sin suavizante. El suavizante deja una película sobre la fibra que bloquea la capilaridad, es decir, anula justamente aquello por lo que has pagado. Secar al aire y no en secadora, por lo del calor.

Y lavarlos del revés, que además sirve para algo concreto: la arena y el polvo que entran durante la actividad se quedan atrapados dentro del tejido y trabajan como una lija en cada paso. Sacarlos pronto alarga la vida del calcetín bastante más que cualquier programa especial de la lavadora.

Cuándo cambiarlos

Hay tres señales. La primera es que el puño o el arco pierden elasticidad y el calcetín empieza a deslizarse dentro de la zapatilla. La segunda es el tejido adelgazado en talón y punta, que se ve al trasluz antes de que salga el agujero. La tercera es que el pie sude más de lo habitual con los mismos calcetines, señal de que la fibra ya no evacua como al principio.

Con uso semanal, un par de calidad aguanta entre seis y doce meses. Rotar entre tres o cuatro pares alarga bastante la vida de todos, y guardarlos enrollados sin apretar conserva la goma del puño mucho mejor que la bola de siempre.

Conclusión

Compra Coolmax si entrenas con calor, sudas mucho y quieres que sequen rápido. Compra merino si vas a la montaña, si las condiciones cambian o si vas a estar días sin lavadora.

Y en cualquiera de los dos casos, mira el porcentaje en la etiqueta y acierta con la talla. Eso decide más que el nombre del tejido.

Posts Relacionados

Actualizado:

Deja un comentario